miércoles, 8 de diciembre de 2010

¡Cuán débil la vida! ¡Cuán amplio el todo!


VI

¡Cuán débil la vida! ¡Cuán amplio el todo!
Dibujar la mano bajo la espiga
y sólo cuando la figura caiga
tocar y ver el corazón cortado.

Llena la vida y vacía entre tanto
seminal viento de vano futuro.
Cetrino aliento, escabroso llanto,
postigo eterno del febril torturo.

Si bien, son tus ensueños y caricias
soledades perdidas y recuerdos
en donde el frío permanece oscuro

gélidos habrán de ser los sepulcros
y soledades serán todas mías
cuando cese el fulgor de tu conjuro.

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